Nodicia de Kesos

Nodicia de Kesos

Nodicia de Kesos

A principios del siglo XX se descubrió el documento conocido como Nodicia de Kesos, por ser estas las palabras con las que comienza. Este escrito se encuentra en la parte posterior de un pergamino del siglo X que registraba un regalo para el monasterio de San Justo y Pastor de Rozuela, que estaba ubicado en Chozas de Abajo o Ardón del Esla, en el Reino de León. Es un documento donde se refleja el inventario que llevaba el hermano Jimeno, despensero del monasterio de Rozuela, de los quesos que se habían consumido durante parte de un año agrícola.
En él, el monje Semeno (Jimeno), hace un apunte de una compra hecha y gastada, probablemente para llevar un control de gasto, apuntado en la parte posterior de un diploma anterior, ya que había falta de pergamino y si se escribió allí seguramente es porque el escribiente no tenía otra cosa.
Está escrito en un documento datado en el año 959. Si es un pergamino reutilizado, tendría que haber dejado de tener valor legal; con este razonamiento propuso Ramón Menéndez Pidal como fecha posible para la Nodicia el año 980.
A pesar de no existir fechas concretas, se le ha podido datar con posterioridad al 21 de julio del año 974 por dos razones. La primera de ellas es que el documento comienza a escribirse en la época de la poda de la viña, que coincide con los últimos días del mes de marzo o los primeros de abril. Mientras que su última anotación se realizó cuando fueron consumidos cuatro quesos con motivo de la visita del rey Ramiro III a la inauguración del cenobio del Monasterio de la localidad leonesa de Rozuela que había sido destruido, cuando el monarca apenas tenía once años. Es lógico pensar que la anotación se hiciera despues de la citada visita y antes de principios de 975.

Está escrito con letra semicursiva o mixta, mezcla de redonda libraria y de la cursiva. Comienza esta letra a utilizarse en los siglos VI y VII y entra en decadencia en el siglo XI.
Su ortografía refleja la pronunciación del romance ibérico temprano y diverge bruscamente del latín clásico. Es de interés por ser tal vez el primer texto sobreviviente en el dialecto leonés, pero más probablemente representa un romance ibérico anterior a cualquier distinción útil entre leonés y castellano.
El título convencional de la lista proviene de sus tres primeras palabras (incipit) y significa “lista de quesos”, similar al español moderno noticia / lista / relación de (los) quesos.

El original se conserva en el archivo catedralicio de León con el nombre de Manuscrito 852.

El texto dice así:

(1ª columna) Nodicia de /kesos que /espisit frater /Semeno: jn labore /de fratres jn ilo ba- /celare /de cirka Sancte Ius- /te, kesos U; jn ilo /alio de apate, /II kesos; en [que] /puseron ogano, /kesos IIII; jn ilo /de Kastrelo, I; /jn ila vinia majore, /II;

(2ª columna)/que lebaron en fosado, /II, ad ila tore; /que baron a Cegia, /II, quando la talia- /ron ila mesa; II que /lebaron Lejione; II /..s…en /u…re… /…que… /…c… /…e…u /…alio (?) /… /g… Uane Ece; alio ke le /ba de sopbrino de Gomi /de do…a…; IIII que espi- /seron quando llo rege /uenit ad Rocola; /I qua salbatore ibi /uenit.

Una versión al castellano actual de la Nodicia podría ser:

Relación de los quesos que gastó el hermano Jimeno: En el trabajo de los frailes, en el viñedo de cerca de San Justo, cinco quesos. En el otro del abad, dos quesos. En el que pusieron este año, cuatro quesos. En el de Castrillo, uno. En la viña mayor, dos […] que llevaron en fonsado a la torre, dos. Que llevaron a Cea cuando cortaron la mesa, dos. Dos que llevaron a León […] otro que lleva el sobrino de Gomi […] cuatro que gastaron cuando el rey vino a Rozuela. Uno cuando Salvador vino aquí.

La mayor importancia de la Nodicia de Kesos reside en que es una anotación en un romance muy primitivo. Las lenguas romances, como hijas del latín, heredaron su sistema fonológico y ortográfico. Pero a los usuarios de las lenguas romances se les planteó un problema en la escritura: ¿cómo trascribir los nuevos fonemas que habían nacido en las lenguas romances y para los que el latín no tenía la grafía precisa?. Las propias lenguas tuvieron que tomar sus decisiones y adoptar sus nuevas grafías, pero hubo un largo periodo en que se produjeron vacilaciones que llevaron a representar un mismo fonema con grafías diferentes hasta que en el siglo XVIII la Academia de la Lengua contribuyó a fijar los usos con su carácter normativo a través de la Ortografía española de 1741.
Aquí, el despensero tuvo que ensayar la escritura en romance sin partir de un modelo, redactando de forma totalmente libre y espontánea, por lo que nos aproxima a la lengua que realmente se hablaría en aquel momento.
Así pues, podríamos concluir que este sería el primer documento escrito en una lengua romance en la península ibérica y no en latín como las pizarras visigodas, el Becerro Gótico de Valpuesta o los textos en los que se hallan las Glosas Emilianenses y Silenses. Que habría que datar en el último cuarto del siglo X, que está escrito en leonés y que debería figurar en el estudio del origen de las lenguas romances peninsulares, aunque no como antecedente del castellano, sino como el nacimiento del romance en territorio leonés.
Nodicia de Kesos

Fuente: Actas del VII Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española

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