Fuente de Neptuno

Fuente de Neptuno

Fuente de Neptuno en el parque de San Francisco

Es la de mayor aparato monumental de la ciudad. Esta fuente fue realizada en 1789 para la plaza de la catedral, y era punto de encuentro obligado en la parte más elevada de la capital. La estampa presidía muchas postales de la época y las primeras fotografías, que datan de finales del siglo XIX. Allí estuvo originalmente hasta su desmontaje en 1913 con el argumento de que impedía contemplar la belleza de la Catedral. El proceso de desmonte sale a concurso y en su pliego de condiciones se requería que el contratista lo realizase desmontando pieza a pieza en el plazo de treinta días y cuyo precio de obra se alzaba en 1250 pesetas. Sus piezas permanecieron almacenadas 18 años sin un destino claro. Más tarde en 1931, bajo el mandato del primer alcalde republicano, Miguel Castaño, se decidió recuperar y fue de nuevo montada en el centro de la Plaza Mayor con un presupuesto para su instalación que alcanzaba la cantidad de 3167 pesetas. Su nueva ubicación generó muchas controversias sobre su utilidad y salubridad ya que la fuente era habitualmente utilizada para lavar muchos de los productos que se vendías en la Plaza Mayor, con lo que muchos días el monumento permanecía lleno de restos que afeaban su aspecto. A pesar de todo allí permanece hasta ser retirada de nuevo en el año 1943. Después de este peregrinar, y aprovechando la completa remodelación del Jardín de San Francisco, la Corporación que presidía el alcalde José Eguiagaray Pallarés optó en 1949 por situar la fuente del dios Neptuno en el centro del jardín donde se encuentra actualmente.
Años más tarde se acometió una pequeña reforma en el parque, que tiempo atrás había sido un pequeño bosque extramuros de la ciudad. La fuente que entonces había quedado a la altura del suelo fue ubicada en una cota algo más baja, a modo de leve anfiteatro rodeado de una plantación floral. El conjunto permanece desde entonces invariable.
El conjunto de la obra está dominado por la vigorosa escultura del dios de las aguas empuñando tridente y sentado, enaltecedor, sobre una roca adornada con algas y plantas marinas, ataviado con una corona de laurel y túnica. La figura del delfín, elemento alusivo a la deidad de Neptuno, completa este grupo.
En la parte más baja de la fuente, tres tritones aprisionan con sus manos unos gansos como ofrenda al dios marino.
El conjunto escultórico es obra de Mariano Salvatierra. La fuente, como todas las de la época, es también de Isidro Cruela.

Fuente de Neptuno en Léon - detalle

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